«No fotografío para recordar el pasado. Tampoco para vislumbrar el futuro. Fotografío para sentirme presente en el instante. Eso me mantiene vivo y alerta».
Entiendo la cámara no como una herramienta de archivo, sino como un órgano de percepción. Mi práctica se basa en la disponibilidad absoluta: salir al encuentro de la realidad sin un guion previo, permitiendo que sea el entorno el que dicte el ritmo y la imagen.
Mi mirada se articula a través de tres ejes constantes que definen mi búsqueda:
No busco la foto perfecta; busco la punzada de lo real. Mi fotografía es el rastro de mi propio asombro y una invitación a detenerse, aunque sea solo un segundo, en la intensidad del aquí y el ahora.
Una aproximación visual y sonora a los motivos, obsesiones y silencios que articulan dos décadas de mirada fotográfica.
Para consultas sobre disponibilidad de copias numeradas, colaboraciones editoriales o proyectos de archivo, puedes escribirme directamente por correo electrónico.
Cada encargo, duda sobre dimensiones o solicitud de pieza física se atiende directamente y sin intermediarios.
Escribir un Mensaje